Los errores de belleza que no deberías cometer

| 27.11.2017

A propósito o sin saberlo es seguro que has cometido errores en tu rutina de belleza. Es hora empezar a escuchar a los expertos y aplicar estas pequeñas acciones que prometen mejorar los resultados.

Arrastrar el algodón con agua micelar: Sabemos que es más cómodo y rápido, que parece más efectivo arrastrar el disco desmaquillante bien cargado de producto, pero no es lo correcto. El agua micelar atrae, como si fuera un imán, las partículas de maquillaje y polución, por lo que la forma correcta es que actúe dándo toques en la piel, dejando un breve de tiempo para que atrape la suciedad.

Contorno de ojos en la ojera: Es importante usar productos de belleza específicos para cada zona y cada tipo de piel. El contorno de ojos, sobretodo si se aplica por la noche, no debería tocar la fina piel de la zona oscura de la ojera ya que puede crearse una barrera que evite que respire y no drene. Se podría producir el efecto contrario, que amanezcas con unas bolsas más pronunciadas. Los cosméticos destinados a esta área se deben aplicar -normalmente- desde los huesos huesos perioculares hacia afuera.

Una sola capa de pintauñas: ¿Quieres llevar una manicura perfecta? Pues échale paciencia y dale dos capas de color a cada uña, verás que el tono queda más intenso, uniforme e impecable. Si le añades una base de protección previamente y acabas con un ‘top coat’ el resultado será intachable y te durarán mucho más.

Arañar el cuero cabelludo: Hay que tener mucho cuidado con las uñas al aplicar el champú ya que, como bien es sabido, el cuero cabelludo es muy sensible. Masajea en forma de círculos con las yemas de los dedos cuidadosamente y no solo evitarás la irritación sino que favorecerás el crecimiento del cabello.

Peinar el pelo cuando sales del mar: ¡No, no y no! Tu pelo está demasiado frágil y enredado en ese momento como para ejercerle mucha presión. Si quieres puedes pasar delicadamente tus dedos para darle algo de forma pero nuestra recomendación es que lo dejes tal cual, verás que aparecerán las ondas surferas que tan de moda están.

Pasar de las instrucciones del producto: Normalmente damos por hecho que sabemos utilizar los productos que tenemos en nuestra rutina de belleza y ni si quiera hemos dedicado un minuto a comprobar las instrucciones por si fuera distinto a lo habitual. Si decides saltarte este paso hay una cosa que debes tener en cuenta: siempre es mejor masajear de abajo hacia arriba. Este gesto favorece la circulación y evita la flacidez y la caída de los tejidos.

Bronceador por toda la cara: Los polvos de sol pueden pasar de ser el mayor tesoro de tu neceser a ser tu peor pesadilla. Aprende a aplicarlo correctamente si no quieres que parezca que lleves un bronceado muy antinatural. Hazte con una brocha gorda y aplica el producto en las sienes, sobre el tabique nasal, en el nacimiento del pelo y en la barbilla. Parecerá que te ha dado el Sol de forma natural y sin excesos.

Imágenes: Vogue, Cosmopolitan